El trípode, tu mejor aliado para fotografía de interior

Normalmente se piensa que la calidad de una fotografía depende de la calidad del equipo. Esto es cierto, aunque un buen equipo fotográfico no garantiza la obtención de buenos resultados. La habilidad del fotógrafo influye desde el mismo momento en que se decide comprar un equipo u otro.

Pero, ¿en qué basarnos para elegir el equipo fotográfico?

La elección del equipo fotográfico depende de muchos factores. Pero si tuviera que nombrar dos diría que depende del tipo de fotografía que queramos realizar y del presupuesto de que dispongamos.

Hasta aquí todo es un poco abstracto.

En nuestro caso, hablamos habitualmente de realizar fotografía inmobiliaria, fotografía de interior y fotografía de detalle. El objetivo principal es mostrar las viviendas de la mejor forma posible para atraer compradores o mostrar los negocios de forma atractiva para los clientes.

Tanto en un caso como en otro existen multitud de marcas de cámaras y lentes que en mayor o menor medida nos permiten realizar el trabajo.

En cambio, hay un elemento que en la mayoría de ocasiones se convierte en el gran olvidado, y que es capaz por sí solo de mejorar tu fotografía independientemente de la cámara que utilices.

Te presento al que a partir de ahora será tu mejor compañero para hacer fotografía de interior, el trípode.

¿por qué el trípode?

Como hemos comentado en otros post la falta de luz es el principal problema al que nos enfrentamos a la hora de hacer fotografía dentro de un espacio cerrado.

Puedes mejorar la iluminación natural complementándola con luz artificial, pero en ningún caso obtendrás resultados tan naturales como utilizando un trípode.

El trípode te permite trabajar con exposiciones más largas, es decir, el sensor de tu cámara puede recoger más luz al configurar el diafragma para velocidades más lentas.

Si pruebas a aumentar el tiempo de exposición disparando a mano verás que la foto te sale movida. Y si mantienes un tiempo de exposición dado por el modo automático de la cámara notarás que la foto sale oscura.

Si has experimentado estas situaciones y realmente quieres mejorar tus fotos de interior, inevitablemente tendrás que decidirte por abandonar el modo automático de tu cámara y empezar a trabajar la exposición en modo manual.

Cómo trabajar la exposición de forma manual

Básicamente la exposición de una fotografía depende de:

  • La velocidad de obturación del diafragma
  • La apertura del diafragma
  • La sensibilidad ISO

En el caso fotografía de interior los ajustes de exposición que podemos realizar para que nuestras fotos no salgan subexpuestas son:

  • Reducir la velocidad de obturación, o lo que es lo mismo, aumentar el tiempo de exposición. A mayor tiempo más cantidad de luz que entra al sensor.
  • Aumentar la apertura del diafragma. A mayor apertura más cantidad de luz que entra al sensor. Sin embargo, con grandes aperturas se reduce la profundidad de campo. En la mayoría de casos en fotografía de interior buscamos que todo salga aceptablemente nítido (comúnmente enfocado), por tanto lo aconsejable es trabajar con aperturas más pequeñas.
  • Se puede aumentar la sensibilidad ISO a riesgo de introducir en la imagen final algo de ruido.

Como ves, hace falta dedicar algo de tiempo para conocer los parámetros de tu cámara y algo dedicación para poco a poco ir viendo los resultados.

Ventajas de un trípode

En cualquier caso, la utilización de un trípode te va a aportar, además de conseguir mejor exposición en tus fotos, las siguientes ventajas:

  • Aporta estabilidad a tu equipo fotográfico
  • Permite definir la altura de la cámara
  • Permite mantener la cámara de forma horizontal
  • Ayuda a mantener las paredes verticales

Además es fundamental para tus fotos grupales y familiares. Y también para otras técnicas fotográficas como el time lapse, fotografía nocturna, o para conseguir el efecto sedoso en el agua.

¿qué debes tener en cuenta a la hora de comprar un trípode?

Como siempre, dependerá del presupuesto y de las funcionalidades que necesites.

Estos son los criterios que considero que deberías aplicar:

  • Peso del equipo a soportar
  • Peso del trípode. Si vas a cargar mucho con él seguramente te interese alguno con materiales más ligeros como fibra de carbono o aluminio.
  • Estabilidad
  • Altura máxima y dimensiones mínimas plegado
  • Tipo de cabezal, rótula y facilidad para bloquear movimientos.
  • Si dispone o no de bolsa de viaje

Bueno, hasta aquí el post sobre la idoneidad de trabajar con un trípode para fotografía de interior.

Y tú, ¿UTILIZAS HABITUALMENTE UN TRÍPODE? ¿HAS NOTADO LA DIFERENCIA EN LOS RESULTADOS?

Por cierto, como no me paga ninguna marca he preferido no recomendar ninguno 🙂

¿Quieres saber cuál utilizo? Déjame un comentario aquí abajo y te lo cuento.

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Manuel

"Mi objetivo es ayudar a personas, profesionales y empresas a mejorar su visibilidad y ventas a través de la Fotografía & Ingeniería."
MANUEL GARCIA